Este es un Blog para quienes gustan de los Jeeps, el off-road y la buena onda, publicado por un grupo de Jeeperos del Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires.

martes, 6 de octubre de 2009

ESLINGADA INTERNACIONAL

Era un Sábado a la tarde, trabajaba y hacía calor en la Exposición Rural. Suena el celular, no reconozco el número. “¿Qué hacés, Obe?” me dice la voz rasposa del otro lado. “¿Quién es?”. “Chopper”. ¡¡Chopper!! , “El Hombre Chopp”, “Beer-Man”, el capo de la “Legión Estanciera”. Grata sorpresa. “Mirá, Obe – me dice – resulta que acá estoy con unos amigos que bla, bla, bla, bla…

El “bla, bla, bla, bla…” es más o menos esto: Chopper estaba en La Plata con unos amigos de Brasil que planeaban llegar hasta Ushuaia en Estanciera, durmiendo en la camioneta y siendo felices con muy poco. El piloto se llama Carlos y viaja con su novia Inajara (“Ina”) en una Estanciera modelo 1968 de nombre “Ursula” (en Brasil las llaman “Rurales”). Habían salido de la ciudad de Santa Rosa, en el estado de Río Grande do Sul el pasado 30 de Septiembre.

Con todo el recorrido perfectamente planeado, la etapa del día consistía en tomar la Ruta Nacional 3 para llegar a Bahía Blanca, de paso para Las Grutas. ¿Podía darles mi número de teléfono, por cualquier cosita que pueda llegar a pasar?

Bueno, “La Cosita Que Puede Llegar a Pasar” empezó a la altura de Coronel Dorrego: fallos en la bomba de nafta. “Ursula” empezó a toser y a pararse cada vez con más frecuencia, pese a lo cual llegó al cruce entre Bahía y Punta Alta, a pocos kilómetros de la entrada.

Era Domingo y caía el sol. Me suena el celular y yo todavía en la Expo Rural, trabajando. Carlos sonaba preocupado, pese a que yo no lo conocía como para asegurarlo y además entendí la mitad de lo que decía. Alcancé a pescar palabras sueltas como “estacionado”, “autopista”, “bomba de gasolina” y “¡auxilio!”. No sé por qué, no me sorprendió el inconveniente. Verán: dicen que hace dos siglos los mapuches llamaban a nuestra zona “La Región del Diablo”, por las dificultades que se les presentaban al atravesarla.

El caso es que era Domingo casi de noche, soplaba un viento de locos y estaba a punto de llover. “¿Quién podrá ayudarlos?”, pensé. Ni Batman ni el Chapulín: “¡Mariano, la Furia Eslingadora!

Lo llamé de inmediato y me dijo que sí, sin pensarlo. Menos mal que no es mujer, tendría que cambiar el Jeep por una combi para llevar los pibes.

Me pasó a buscar por La Rural, reabasteció combustible y allá fuimos, ya con noche cerrada, a la autopista. Al llegar, además de los chicos bastante preocupados, nos encontramos con el motor más extraño del mundo.

Si, como lo ven, es una especie de Ford pero con el múltiple al revés, el carburador debajo de todo, cables saliendo para todas partes… en fin: una terrible máquina alienígena del Mercosur.

De todas maneras Mariano desarmó la bomba, la cual encontró muy sucia y con el diafragma deformado. Milagro que los chicos hayan llegado a la “Región del Diablo”. Esto no se iba a arreglar esa misma noche.

La Furia Eslingadora” se puso en acción y con el Willys lo llevamos a un estacionamiento.

Esta foto es de la mañana siguiente; la noche anterior cenamos en lo de Mariano, comimos empanadas, charlamos del viaje, consultamos mapas y conocimos una pareja muy piola.

Al día siguiente Mariano se puso en campaña para conseguir el repuesto, mientras que los chicos pasearon un poco y vinieron a casa para almorzar, sacarnos fotos en la terraza y esperar novedades.

Aquí está Ina con todos los bártulos en casa, esperando que Mariano llame y diga que consiguió una bomba que funcione o un diafragma para cambiar.

La charla atravesaba todos los temas, hasta que me enteré que Carlos era hincha de Gremio y se acordaba perfectamente de la final de la Copa Libertadores 2007 entre ambos equipos (Boca “barrió” a Gremio en las finales ganando ambos partidos por un total de 5 a 0). Carlos demostró no tener rencores por la inmensa victoria del mejor club de fútbol del mundo y hasta hubo un amago de intercambio de camisetas.

En las primeras horas de la tarde llama Mariano: la bomba no se consigue. La opción es adaptar la que está y convertirla en eléctrica o tratar de conseguir un repuesto en Buenos Aires o Brasil. Carlos escoge la primer opción. Llevamos a tiro a “Ursula” al estacionamiento del Salón de Alejandro, que se convirtió prácticamente en la Sede Oficial de los “Jeeperos de la Bahía”.


Mariano puso manos a la obra para hacer una adaptación “Made in Argentina”.


Ina miraba preocupada…

Así quedó el implante:

Pero los muchachos trabajaban muy seguros (como sabiendo), mientras Alejandro cebaba mate con facturas.

Ina, ahora más relajada, sacaba fotos.

Mariano ponía y sacaba partes. Carlos dejaba hacer, resignado.

Por supuesto que todo ocurría bajo mi experta supervisión.

Mirando a Ursula por dentro y por fuera, es sorperndente lo bien conservada que está. Los carteles sobre el volante los puso Carlos como “ayuda-memoria”; uno de ellos le recuerda que en Argentina se circula con los “faroles” encendidos.

Afuera y abajo de la Estanciera, los chicos seguían con las reformas.

Finalmente, ya entrada la noche, la bomba adaptada y reparada ahora es eléctrica y lo principal: ¡¡funciona!!

Capot abajo y misión cumplida para “La Furia Eslingadora”.

Carlos comunica la buena nueva a Brasil: Ursula está nuevamente en marcha. La familia y hasta el mismo Lula respiran aliviados.

Mientras, habían llegado algunos “Jeeperos de la Bahía” a saludar a nuestros nuevos amigos. Acá la “chata” de Rulo y Claudia posando con Ursula.

Luciano le explica a los terrícolas el funcionamiento de la máquina extraterrestre.

Los muchachos le hicieron una completa Verificación Técnica para asegurarse que no hubiese problemas para salir de La Región del Diablo”.

Incluso Luciano ejecutó unas danzas rituales y se tiró debajo de la Estanciera para untarle el cardan con un ungüento mágico de plumas de ñamku con jugo de llaweñ y ese tipo de poción indígena.

Con la Estanciera arreglada y liberada del “Wekufü” (malos espíritus), los chicos se fueron a dormir a la casa de la mamá de Aymará, la chica que junto a su novio Juan Francisco están de viaje hacia Alaska a bordo de su Estanciera “La Celestina” (vean su blog en esta página, “Uniendo las Tres Américas”, está muy bueno). ¡¡Buenas ondas en esta “Legión Estanciera”!!. Con la generosa hospitalidad de esta gente pasaron la última noche en Bahía para partir en la madrugada rumbo a la próxima etapa, Sierra Grande (Río Negro).

Antes de despedirnos, la obligatoria foto grupal de los “Jeeperos de la Bahía” con estos geniales aventureros.

Y nos dejaron un afiche de recuerdo:

Ina y Carlos, estamos muy contentos de conocerlos y haberles podido dar una mano. Les deseamos buenos vientos en la ruta y esperamos volverlos a ver.

A quien quiera seguir el recorrido de los chicos, pueden hacerlo a través de su web, http://patagoniaderural.wordpress.com/. Allí pueden contactarlos también para recomendarle lugares para ver y personas en quien confiar.


Nos vemos!

oBe

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